Muchos de nosotros crecimos viendo como en las noches, un miembro de nuestra familia dormía con un vaso de agua en el velador, al lado de su cama, en el cual depositaba una dentadura al acostarse; este hecho quizás no lo vimos muy a menudo, solo cuando nos quedábamos despiertos hasta tarde, pues la persona que lo hacía procuraba hacerlo sin que lo vean, cuando todos dormían.
Durante muchos años la odontología realizaba las clásicas prótesis removibles totales o parciales a pacientes que acudían a la consulta para reemplazar varias piezas dentales perdidas a lo largo de los años.
En los últimos años, la odontología ha evolucionado rápidamente, gracias al avance exponencial de a tecnología; se han desarrollado distintos materiales, equipos, etc. ; que han mejorado a precisión y eficacia de nuestros tratamientos; así también, se han incorporado nuevas formas para conectar desde el inicio con el lado emocional del paciente, para que éste pueda involucrase totalmente con su tratamiento.
¿Quién no ha tenido en algún momento la necesidad de usar esos fastidiosos fierritos en los dientes llamado brackets? Y es que no todos llegamos a tener una sonrisa perfectamente alineada, ya sea por múltiples factores como la herencia familiar, el hábito prolongado de usar chupón o chuparse el dedo durante la infancia, el consumo abundante de dulces, entre otras enfermedades periodontales que movilizan los dientes de tal manera que empeoran el desarrollo normal de la dentadura. Es por ello, que en este caso lo más recomendable es recibir un adecuado tratamiento de Ortodoncia.